[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»4.27.4″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_row _builder_version=»4.27.4″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.27.4″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_heading title=»Presidenta honoraria del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Naucalpan» _builder_version=»4.27.5″ _module_preset=»default» title_font=»Nunito Sans|700|||||||» hover_enabled=»0″ global_colors_info=»{}» sticky_enabled=»0″][/et_pb_heading][et_pb_text _builder_version=»4.27.5″ _module_preset=»default» hover_enabled=»0″ global_colors_info=»{}» sticky_enabled=»0″]
Aquí, todas y todos cuidamos
El corazón social de Naucalpan una historia escrita con cuidados
En el DIF Naucalpan, Adriana Escobar, presidenta honoraria del sistema, pone en marcha el programa Sistema Integral de Cuidados, para que se visibilice y dignifique la labor de quienes cuidan de las infancias, los enfermos, los discapacitados, las personas adultas mayores, sin olvidar el autocuidado.
En Ciudad Naucalpan, la esperanza no es una promesa vacía. Se construye diariamente a través de las manos que alimentan, que acompañan, que abrazan y que cuidan. Manos de mujer, de abuela, de madre, de padre y de hija, siempre en un ambiente cálido.
Adriana Escobar, presidenta honoraria de DIF municipal, entiende que es allí, en la vida cotidiana, donde nacen las verdaderas transformaciones. Gracias a su liderazgo, el cuidado ha dejado de ser invisible para convertirse en una prioridad institucional.
Con visión, empatía y firmeza, Escobar ha impulsado uno de los proyectos más entrañables, urgentes y poderosos de su administración: el Sistema Integral de Cuidados. Porque, como ella misma lo expresa: “En Naucalpan, cuidar es tarea de todas y todos, todos los días”.
La deuda histórica del cuidado
Durante décadas, el cuidado ha sido un trabajo silencioso. Ha estado en cada lonchera preparada antes del amanecer, en cada trayecto al centro de salud, en cada noche sin dormir al lado de quien sufre. Un trabajo fundamental para la vida, pero invisible para el sistema. Un trabajo realizado casi siempre por mujeres, sin remuneración, sin reconocimiento y sin redes de apoyo. La pandemia de COVID-19 lo evidenció con crueldad: las brechas de género se ampliaron, las mujeres quedaron atrapadas en casa, multiplicando sus tareas, sosteniendo el tejido familiar, mientras afuera todo se detenía.
Hoy, DIF Naucalpan decide no mirar hacia otro lado y cambiar la historia, para que todas y todos siempre tengan vientos a favor.
El nacimiento de un sistema que cuida
Inspirado en tratados internacionales, en el derecho humano al cuidado y en la necesidad urgente de redistribuir las tareas que sostienen la vida, DIF Naucalpan puso en marcha el Sistema Integral de Cuidados, un conjunto de políticas, acciones y voluntades que buscan una nueva organización social: más justa, más solidaria, más humana. El sistema parte de una premisa poderosa: todas las personas tenemos derecho a cuidar, a ser cuidadas y al autocuidado. Por eso, el Estado debe asumir corresponsabilidad. No basta con seguir descargando esa labor sobre los hogares o sobre las mujeres. Hay que visibilizar, reconocer, reducir y redistribuir el cuidado.
Una presidenta que escucha, que acompaña, que transforma
Adriana Escobar, presidenta de DIF Naucalpan, no dirige desde un escritorio. Su liderazgo se construye en territorio, caminando al lado de quienes cuidan y de quienes necesitan cuidados. Con sensibilidad, con firmeza y con visión, ha convertido al DIF en una institución que no solo asiste, sino que transforma. Bajo su impulso, el Sistema Integral de Cuidados nace como la gran esperanza en todo Naucalpan. No es un programa más. Es un nuevo modo de entender la vida en comunidad. Es, en palabras sencillas, la decisión de no dejar sola a ninguna persona con necesidad.
La encuesta del cuidado: escuchar para actuar
Para construir el sistema desde abajo, DIF Naucalpan inició una ambiciosa tarea: encuestar casa por casa. No se trata de llenar formatos, sino de conocer historias, de mirar a los ojos, de escuchar necesidades.
Brigadas de mujeres encuestadoras recorrieron las calles del municipio preguntando: ¿a quién cuidas? ¿quién te cuida? y ¿cómo te sientes?
El levantamiento de esta información es también un acto de dignificación. Por primera vez, muchas mujeres dicen en voz alta todo lo que hacen cada día.
Por primera vez, sus palabras son recogidas con respeto. Por primera vez, se sienten parte de una política que las mira, las escucha y las abraza.
Mujeres encuestadoras: sembradoras de esperanza
Las brigadas están integradas por mujeres capacitadas para escuchar con empatía, para registrar con precisión, para construir confianza. Ellas no solo recolectan datos; tejen redes. Llevan información, comparten derechos y dejan en cada casa una semilla de esperanza: “no estás sola, estamos contigo”.
Gracias a ellas, el municipio construye hoy un diagnóstico profundo sobre las necesidades reales de cuidado: personas mayores, infancias, personas con discapacidad, enfermos crónicos… pero también sobre las cuidadoras principales, sus cargas, sus renuncias y sus sueños postergados.
El derecho a cuidar y ser cuidado
En Naucalpan, el cuidado dejó de ser un favor o una responsabilidad individual. Ahora se reconoce como un derecho humano: el derecho a recibir cuidados dignos. El derecho a cuidar sin poner en riesgo la salud, el empleo o el bienestar propio. El derecho al autocuidado. Esta mirada de derechos también alcanza a las personas con discapacidad, quienes requieren apoyos específicos, pero también respeto, autonomía y acceso a servicios públicos incluyentes. Y a las familias, que muchas veces enfrentan solas este desafío, que se convierte en nubarrones cuando no es atendido.
El Sistema Integral de Cuidados trabaja con una perspectiva humana, de género e interseccional, que reconoce las diferencias y lucha contra las desigualdades estructurales.
“Aquí, todas y todos cuidamos”: una narrativa de comunidad
Con estas acciones, DIF Naucalpan construye una narrativa poderosa, cercana y esperanzadora: “Aquí, todas y todos cuidamos”. Esta frase sencilla, cotidiana, poco a poco se convierte en un lema compartido por la comunidad.
No es un eslogan institucional.
Es un espejo de lo que ya ocurre en muchas casas, y un llamado a lo que debe ocurrir en toda la ciudad. Implica que los hombres también deben cuidar. Que el gobierno también debe cuidar. Que cuidar es amar. Y que amar no puede seguir siendo una carga que aplasta a unas y exime a otros.
Cuidar es amar: los rostros de la corresponsabilidad
En cada historia de cuidado hay un rostro que merece ser visto, una voz que merece ser escuchada. Está la madre que cuida a su hijo con discapacidad, pero también está la adolescente que acompaña a su abuela con alzhéimer.
También está el hombre que deja su empleo para atender a su padre enfermo, la vecina que cuida a los niños mientras otras madres trabajan, o la hermana mayor que, a pesar de ser una niña, asume responsabilidades que le corresponden a una sociedad entera.
DIF Naucalpan ha entendido que cuidar no es una tarea individual, sino una responsabilidad colectiva. Por eso, promueve la corresponsabilidad entre hogares, comunidad, gobierno y
sector privado.
Y, sobre todo, ha comprendido que reconocer a quienes cuidan es la gran tarea de nuestro siglo. En una era cada vez más dominada por la tecnología, se vuelve urgente volver la mirada a quienes cuidan de la dignidad humana, a quienes forman las infancias y acompañan al convaleciente, y a las personas adultas mayores.
Finalmente, como todo lo que se teje en colectivo, la participación de cada uno suma y da esperanza, por eso, la presidenta de DIF Naucalpan, Adriana Escobar, hace un llamado a las y los empresarios a ser parte de esta noble causa, para que todas y todos cuidemos.
[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]





