El magistrado Luis Eduardo Gómez se mantiene con cielo despejado rumbo a una nueva etapa en su trayectoria: la elección judicial como candidato a magistrado del Tribunal de Disciplina Judicial del Estado de México, con el número 26. Y lo hace con una preparación sólida y una visión clara: acercar la justicia a la ciudadanía. Licenciado en derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Gómez inició su camino profesional con una vocación jurídica que, con el tiempo, se amplió hacia el análisis de las políticas públicas y el impacto del cambio climático en los marcos legales. Este interés lo llevó a especializarse y cursar una maestría en política y gestión energética y medioambiental en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), y culminó su formación académica con un doctorado en administración pública por la Universidad Anáhuac, en colaboración con la Universidad de La Sorbona de París.
Luis Eduardo apuesta por un modelo judicial accesible, confiable y profundamente democrático. Para él, este momento histórico representa una oportunidad para que la justicia deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho, que mire de frente a quienes más la necesitan.
En un Estado de México lleno de contrastes, cree que el juzgador debe estar donde se requiere: en contacto con la gente. “La justicia no debería esperar en un escritorio. Debería tocar la puerta de quien la necesita”, ha afirmado. Como candidato, propone un modelo donde las sanciones a miembros del Poder Judicial que actúen con corrupción o negligencia no dependan de burocracias lejanas, sino de una estructura firme, cercana, humana y sensible.
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